{"id":11281,"date":"2023-03-17T08:46:13","date_gmt":"2023-03-17T11:46:13","guid":{"rendered":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/?p=11281"},"modified":"2023-07-10T12:37:07","modified_gmt":"2023-07-10T16:37:07","slug":"rancagua-la-historia-de-una-derrota-anunciada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/rancagua-la-historia-de-una-derrota-anunciada\/","title":{"rendered":"Rancagua: \u00bfLa Historia De Una Derrota Anunciada?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Rancagua-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-11555\" srcset=\"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Rancagua-1024x576.png 1024w, https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Rancagua-300x169.png 300w, https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Rancagua-768x432.png 768w, https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Rancagua-1536x864.png 1536w, https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Rancagua-1170x658.png 1170w, https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Rancagua-770x433.png 770w, https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Rancagua-370x208.png 370w, https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Rancagua-270x152.png 270w, https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Rancagua.png 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Detalle del cuadro Batalla de Rancagua de Giulio Nanetti. Museo Hist\u00f3rico Nacional.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rancagua, ciudad situada a 60 kil\u00f3metros al sur de Santiago, fundada en 1743 por el Gobernador del Reino de Chile, don Jos\u00e9 Antonio Manso de Velasco bajo el nombre de Villa Santa Cruz de Triana; fue el escenario de una de las batallas m\u00e1s decisivas y controvertidas de la historia de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se puede hablar de esta batalla sin mencionar antes la cadena de hechos dolorosos que contribuyeron a su desenlace. Sin embargo, se toca este tema y las pasiones dormidas saltan como impelidas por un resorte. Somos una raza de gente intensa y tozuda; caracter\u00edstica heredada, seguramente, de nuestros antepasados peninsulares; gente orgullosa que defiende sus ideas a ultranza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos cuesta aceptar que nuestros pr\u00f3ceres no son semidioses; que son solo seres humanos, capaces de acometer las empresas m\u00e1s sublimes y los actos m\u00e1s nobles; pero que tambi\u00e9n, llevan en si los defectos y los errores propios de la especie humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos cuesta aceptar que nuestra Guerra de la Emancipaci\u00f3n no fue contra una potencia extranjera. \u00a1Fue una guerra civil! En ella combatimos criollos espa\u00f1oles contra criollos espa\u00f1oles; unos partidarios del bando realista y los otros, partidarios de un autogobierno que nos permitiese obtener el mismo estatus y derechos que aquellos nacidos en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea de una Independencia total, solo estaba en la mente de una minor\u00eda ilustrada, imbuida en las ideas diseminadas por la revoluci\u00f3n francesa y por la recientemente lograda independencia de los Estados Unidos de Norte Am\u00e9rica. Cost\u00f3 mucho tiempo, mucha sangre y muchas penurias llevarla a cabo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9nes compon\u00edan las fuerzas en conflicto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ej\u00e9rcito \u201crealista\u201d, aunque comandado por algunos oficiales peninsulares enviados por el Virrey del Per\u00fa, estaba compuesto por soldados nacidos en Chile; y por gente de Chiloe y de Valdivia, lugares que<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">aun no formaban parte del Reino de Chile, aunque si pertenec\u00edan a la Corona de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las fuerzas \u201cpatriotas\u201d, eran comandadas por oficiales criollos formados en las guerras de Arauco o en las milicias regionales; aunque unos pocos, como el brigadier Juan Mackenna, el general Jos\u00e9 Miguel Carrera y el brigadier Francisco de la Lastra, ten\u00edan formaci\u00f3n militar en el extranjero. Posteriormente, otros se unir\u00edan a esta selecta minor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tropa, formada por campesinos y bajo pueblo, normalmente segu\u00eda la orientaci\u00f3n de sus patrones, fueran estos realistas o patriotas, sin entender realmente, en su gran mayor\u00eda, la causa o los ideales por los cuales luchaban y mor\u00edan. Esto explica los diversos cambios de bando y las deserciones masivas que se produjeron durante este conflicto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La divisi\u00f3n de las fuerzas patriotas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desastre de Rancagua y el fin de la Patria Vieja, se configuraron meses antes con el Tratado de Lircay, acordado entre el Director Supremo Francisco de la Lastra, el Comandante del Ej\u00e9rcito Patriota Bernardo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O\u2019Higgins y el comandante de las fuerzas realistas, brigadier Gabino Gainza, que fue firmado el 3 de mayo de 1814. Aun admitiendo que ya exist\u00edan grandes diferencias en el bando patriota, este tratado desencaden\u00f3 una serie de acontecimientos que terminaron por fracturar la uni\u00f3n de quienes buscaban la emancipaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho instrumento legal, retrotra\u00eda las conquistas logradas hasta entonces, a la situaci\u00f3n existente con anterioridad a la Primera Junta de Gobierno de 1810, y se acordaba reconocer y enviar diputados criollos a la Junta de C\u00e1diz, eliminando la Junta local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se acord\u00f3 adem\u00e1s, la abolici\u00f3n de la bandera y el escudo nacionales, los que fueron substituidos por la bandera y las Armas del Rey, tanto en los actos y edificios p\u00fablicos, como en las unidades de nuestro ej\u00e9rcito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tratado tambi\u00e9n inclu\u00eda una Cl\u00e1usula secreta, mediante la cual, los hermanos Jos\u00e9 Miguel y Lu\u00eds Carrera, deb\u00edan ser retenidos en el campo realista, donde se encontraban prisioneros. Jos\u00e9 Miguel Carrera ser\u00eda enviado fuera de Chile, en una supuesta misi\u00f3n diplom\u00e1tica, aunque lo m\u00e1s posible es que fuese enviado a Lima, para ser encerrado en las mazmorras del Virrey. Juan Jos\u00e9 Carrera ya hab\u00eda sido desterrado a Mendoza, con prohibici\u00f3n de regresar a Chile y nada se dec\u00eda de la suerte que correr\u00eda Lu\u00eds Carrera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Grandes fueron las celebraciones del gobierno por la firma de la paz pero, ni las retretas en las plazas, ni las salvas de ca\u00f1\u00f3n, lograron ocultar la realidad de que se hab\u00eda capitulado ante el enemigo y que la autonom\u00eda, por la cual se hab\u00edan hecho tantos sacrificios, dejaba de existir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una frialdad glacial se apoder\u00f3 de la opini\u00f3n p\u00fablica de Santiago y la verdad estall\u00f3 como una bofetada en el rostro de muchos patriotas. En esta ciudad se produjeron encuentros entre \u00e9stos y los \u201csarracenos\u201d, la bandera real apareci\u00f3 varios d\u00edas colgada de la horca en la Plaza Mayor y, en el ej\u00e9rcito, el capit\u00e1n don Joaqu\u00edn Prieto Vial \u2013 futuro presidente de Chile &#8211; orden\u00f3 a su tropa adornar las colas de los caballos con la cucarda real, gesto que fue imitado por otras unidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos historiadores aseveran que dicho tratado fue firmado solo con el prop\u00f3sito de dilatar las acciones y ganar el tiempo necesario para equipar y entrenar mejor al ej\u00e9rcito patriota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es probable que esa haya sido la verdadera intenci\u00f3n, aunque las cartas enviadas en esos d\u00edas por el Director Supremo de la Lastra al general O\u2019Higgins, revelan su enorme inquietud y expresan la ansiedad reinante en el Gobierno, diciendo que \u201cquien capitalizar\u00e1 del descontento y de las simpat\u00edas populares, ser\u00e1 Jos\u00e9 Miguel Carrera. \u00a1Lastra no estaba equivocado!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El general O\u2019Higgins insta al Director Supremo a desconocer el tratado y reanudar la guerra, aprovechando el momento de debilidad en que se encontraban las fuerzas del brigadier Gainza, pero Lastra vacila y no toma decisi\u00f3n alguna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, Jos\u00e9 Miguel y su hermano Lu\u00eds logran escapar de su encarcelamiento en Chill\u00e1n \u2013 con la posible complicidad del mismo brigadier Gainza &#8211; y llegan a la ciudad de Talca, lugar donde se encuentra acantonado en ej\u00e9rcito patriota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son recibidos, con gran sorpresa y no menos desaz\u00f3n, por el general O\u2019Higgins, quien les prodiga una fr\u00eda bienvenida, aunque los invita a cenar y les concede el salvoconducto para proseguir a Santiago al d\u00eda siguiente. Sin embargo, esa misma noche, env\u00eda un mensaje al Director Supremo, quien emite una orden de arresto en contra de ambos oficiales; los que, en conocimiento de esa orden, se refugian en la hacienda San Miguel de El Monte, propiedad de la familia Carrera; y desde ah\u00ed toman contacto con la creciente oposici\u00f3n a Francisco de la Lastra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobierno responde expidiendo un bando que conmina a Carrera a presentarse y comparecer ante la justicia, d\u00e1ndole como \u00faltimo plazo el d\u00eda 23 de Julio de 1814. En la madrugada de ese d\u00eda, los cuarteles de Santiago son ocupados por los partidarios de Carrera y, esa ma\u00f1ana, la Plaza de Armas amanece con la guarnici\u00f3n formada frente al palacio de gobierno. Jos\u00e9 Miguel se presenta montado en brioso corcel, entre los vivas de la tropa y civiles congregados en el lugar; cumpliendo as\u00ed con la fecha se\u00f1alada por el bando del gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con un peque\u00f1o piquete de soldados, ingresa al Palacio de Gobierno y hace arrestar a Francisco de la Lastra y a un grupo de sus partidarios; entre ellos a Irizarri y al coronel Juan Mackenna, ambos enemigos jurados de Carrera; quienes son inmediatamente enviados al destierro en Mendoza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, se convoca a un cabildo abierto, el que despu\u00e9s de escuchar las voces disidentes de don Gaspar Mar\u00edn y don Manuel Recabarren; nombra un nuevo gobierno. Este queda formado por el general Jos\u00e9 Miguel Carrera como Presidente, el coronel Manuel Mu\u00f1oz Urz\u00f9a y el presb\u00edtero Juli\u00e1n Uribe como vocales y se nombra adem\u00e1s a don Carlos Rodr\u00edguez Erdoyza en la cartera de Guerra y a don Bernardo de Vera y Pintado en la cartera de Gobierno y Hacienda. Curioso nombramiento este \u00faltimo, pues era conocido que Vera y Pintado era enemigo de Carrera. Aparentemente, se hizo como un gesto para aplacar al bando opuesto y ayudar a construir acuerdos con ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el campamento de Talca, el general O\u2019Higgins, recibe las noticias de los acontecimientos acaecidos en Santiago, por medio de un oficio del nuevo gobierno, que le fue entregado por el coronel don Diego Jos\u00e9 Benavente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Bernardo queda estupefacto por las noticias y, en especial, le horroriza el destierro de su gran amigo y mentor militar, el coronel Mackenna, lo que lo hiere profundamente. Ordena el arresto del coronel Benavente y requisa los despachos que \u00e9ste portaba para el brigadier Gainza, en los cuales Carrera le exig\u00eda cumplir el tratado y retirarse fuera de Chile.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Re\u00fane en consejo a los 40 oficiales m\u00e1s adictos y les comunica su decisi\u00f3n de desconocer a la nueva Junta de Gobierno; lo que es apoyado por la unanimidad de ellos. Un cabildo abierto convocado en Talca, refrenda esta decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comienzan apresuradamente los preparativos y la divisi\u00f3n de vanguardia, con O\u2019Higgins a la cabeza, se pone r\u00e1pidamente en movimiento hacia el norte el 6 de Agosto de 1814, para ser seguida siete d\u00edas despu\u00e9s por el resto del ej\u00e9rcito.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Desembarco y avance del general Mariano Osorio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Virrey del Per\u00fa rechaza airadamente el Tratado de Lircay, despoja del mando al brigadier Gabino Gainza y nombra en su reemplazo a Mariano<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Osorio, distinguido y h\u00e1bil general, veterano de la guerra de la Independencia Espa\u00f1ola contra Napole\u00f3n; quien hab\u00eda llegado a Lima en 1812 para ejercer el cargo de Comandante General de Artiller\u00eda y profesor de matem\u00e1ticas de la Escuela Militar. Osorio organiza r\u00e1pidamente la expedici\u00f3n, embarc\u00e1ndola en tres naves: \u201cSebastiana\u201d, \u201cAsia\u201d y \u201cPotrillo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 12 de Agosto de 1814, desembarca sin oposici\u00f3n en el puerto de Talcahuano; ocupa Concepci\u00f3n y avanza sin dilaci\u00f3n hacia Chill\u00e1n, escoltado por las fuerzas de caballer\u00eda del comandante Quintanilla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La entrada en esa plaza es apote\u00f3sica. El batall\u00f3n de Talavera, compuesto por 550 hombres y los 50 artilleros de Burgos, tambi\u00e9n tropas veteranas curtidas en las guerras peninsulares desfilan en correcta formaci\u00f3n hasta la plaza de la ciudad, despertando el j\u00fabilo y la admiraci\u00f3n entre los civiles y las tropas realistas y levantando la moral de los chillanejos, bastante deprimida hasta entonces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin perder tiempo, el general Osorio, enterado de la divisi\u00f3n ocurrida en el bando patriota, ve la oportunidad que la suerte le brinda para cumplir a cabalidad las \u00f3rdenes del Virrey; o sea, aplastar cualquier intento de emancipaci\u00f3n y restaurar en Chile la autoridad del Rey. Ordena distribuir inmediatamente las armas y pertrechos tra\u00eddos en la expedici\u00f3n y prepara su avance al norte para enfrentar al enemigo en el momento oportuno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al iniciar su marcha, env\u00eda al capit\u00e1n Antonio Vitel con un oficio imponiendo tajantemente a los patriotas las condiciones del Virrey. Este oficio contemplaba el rechazo del Tratado de Lircay, la exigencia de la rendici\u00f3n incondicional y la entrega de las armas por parte del ej\u00e9rcito insurgente; as\u00ed como la renovaci\u00f3n del juramento al Rey Fernando VII y la obediencia a la nueva Constituci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta de Carrera fue un total y altivo rechazo a las imposiciones virreinales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras esto suced\u00eda, el general O\u2019Higgins avanzaba resueltamente al encuentro de las fuerzas de la nueva Junta de Gobierno, confiado en derrotarlas f\u00e1cilmente pues sab\u00eda que la guarnici\u00f3n de Santiago no pasaba de unos 400 hombres de tropas regulares y de unas cuantas milicias mal armadas y peor entrenadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Osorio, con su gran experiencia militar, avanzaba tranquilamente tras el ej\u00e9rcito de don Bernardo, ocupando los pueblos y ciudades que iban quedando desguarnecidas y aprovechando de engrosar sus fuerzas con los simpatizantes realistas que sal\u00edan a su paso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carrera, conciente de esta situaci\u00f3n, env\u00eda dos emisarios a O\u2019Higgins, ofreci\u00e9ndole evitar un encuentro que ser\u00eda desastroso para la causa patriota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este \u00faltimo, conociendo tambi\u00e9n el avance de Osorio, le responde: \u201c\u2026no escuchar\u00e9 las proposiciones de \u201casesinos\u201d. Las bayonetas pondr\u00e1n fin a las calamidades que sufre Chile\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Batalla de las Tres Acequias<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 20 de Agosto de 1814, en la iglesia catedral de Santiago, se efect\u00faa el matrimonio de Jos\u00e9 Miguel Carrera con Mercedes Fontecilla y Valdivieso, aunque el Presidente de la Junta tiene poco tiempo para celebrarlo. Se encuentra en medio de una febril actividad para organizar una fuerza opositora a los dos ej\u00e9rcitos que se aproximan desde el sur: el de O\u2019Higgins y el de Osorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 26 de Agosto se produce el encuentro de ambas fuerzas, ligeramente al sur de San Bernardo, en el lugar denominado \u201cLas Tres Acequias\u201d, que inclu\u00eda el (entonces en construcci\u00f3n) canal de Ochagav\u00eca, cuyos desmontes servir\u00edan de barricadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La divisi\u00f3n de vanguardia del ej\u00e8rcito del sur, se compon\u00edan de unos 1,400 hombres, la mayor\u00eda fogueados en los combates contra los realistas. Por su parte, Carrera contaba con los 400 regulares que guarnec\u00edan Santiago y alrededor de 1800 milicianos reunidos apresuradamente, armados m\u00e1s que nada con lanzas y sables y casi sin entrenamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El combate dura cuatro horas. Lu\u00eds Carrera, al mando de la primera l\u00ednea, contiene el ataque del ej\u00e9rcito del sur y lo hace retroceder. En ese instante, Jos\u00e9 Miguel ordena avanzar a su reserva y acomete el flanco derecho de las tropas en retirada, provocando su desbandada, las que dejan en el campo unos 40 muertos, 400 prisioneros y heridos, toda la artiller\u00eda, municiones y<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">vituallas. Esto propicia la deserci\u00f3n de muchos saldados, la mayor\u00eda de los cuales, no volver\u00e1 a integrarse a las fuerzas patriotas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carrera reanuda los intentos de acercamiento con O\u2019Higgins y, despu\u00e9s de ocho d\u00edas de negociaciones, se produce el tan importante acuerdo de reconciliaci\u00f3n. Carrera mantiene la presidencia de la Junta y el comando en jefe del ej\u00e9rcito. O\u2019Higgins, en un gesto que lo honra, acepta estos t\u00e9rminos y es nombrado comandante de la Primera Divisi\u00f3n patriota. Juan Jos\u00e9 Carrera, reci\u00e9n vuelto de su exilio en Mendoza, es nombrado comandante de la Segunda Divisi\u00f3n y el coronel Lu\u00eds Carrera, queda a cargo de la tercera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 3 de Septiembre de 1814, el pueblo ve con estupor y regocijo a los dos pr\u00f3ceres, paseando del brazo por las calles de Santiago. De aqu\u00ed en adelante, se iniciar\u00e1 una corta relaci\u00f3n marcada por los sinceros esfuerzos de cada uno para mantener un generoso equilibrio que les permita salvar a la naciente naci\u00f3n, aun cuando las heridas de los recientes sucesos permanezcan todav\u00eda abiertas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">PLANES ALTERNATIVOS DE DEFENSA<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Santiago se sabe que la vanguardia de Osorio se encuentra en la ciudad de San Fernando, esperando al resto del ej\u00e9rcito que avanza calmadamente desde el sur, sin ser molestado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estado del ej\u00e9rcito patriota es lamentable. Se encuentra minado por facciones y disminuido por las deserciones. M\u00e1s de la mitad de las armas de fuego, incluyendo algunas piezas de artiller\u00eda, necesitan ser reacondicionadas en las maestranzas; gran cantidad de p\u00f3lvora est\u00e1 inutilizada por la humedad y miles de cartuchos para los fusiles se encuentran en las mismas condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay tiempo ni dinero para comprar armamento en el extranjero. Las f\u00e1bricas y las maestranzas inician una actividad febril para remediar esta situaci\u00f3n y la Junta de Gobierno decreta una conscripci\u00f3n obligatoria, llegando a ofrecer la libertad a los esclavos que se enrolen en el ej\u00e9rcito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carrera y O\u2019Higgins, junto a su Estado Mayor, discuten planes alternativos para derrotar a los realistas, pero se producen diferencias de opini\u00f3n entre ambos jefes, aunque coinciden en que ser\u00eda imprudente tomar la ofensiva y que debe adoptarse una estrategia defensiva, evitando un enfrentamiento en campo abierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primero propone fortificar la Angostura de Paine, una cadena de cerros que une la cordillera de los Andes con la cordillera de la costa, distante unos 20 kil\u00f3metros al norte de Rancagua; sitio que adem\u00e1s de presentar una barrera natural al enemigo, cuenta con agua suficiente que proviene de dos esteros, elemento indispensable para hombres y bestias en combate.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O\u2019Higgins propone fortificar la ciudad de Rancagua, aduciendo que la l\u00ednea de Angostura puede ser sobrepasada por el paso de Chada y por el paso de Alhu\u00e8, lo que dejar\u00eca Santiago a merced de los realistas. Indica adem\u00e1s, que parte del ej\u00e9rcito enemigo podr\u00eda tomar por la retaguardia las posiciones defensivas patriotas, quedando \u00e9stas entre dos fuegos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se pone fin al debate con una soluci\u00f3n intermedia, pero ambigua, que consiste en iniciar las fortificaciones de la Angostura de Paine y de preparar la ciudad sure\u00f1a para que sirva de punto de apoyo en una eventual retirada hacia Paine.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Primera y Segunda divisiones patriotas, que son las mas fuertes, deber\u00e1n tomar posiciones en la rivera norte del r\u00edo Cachapoal, un kil\u00f3metro al sur de Rancagua, impidiendo al enemigo utilizar los vados del r\u00edo. Previendo que en esa \u00e9poca del a\u00f1o el r\u00edo trae poco caudal, Carrera ordena cerrar las bocatomas de los canales de regad\u00edo al este de la villa para aumentar el flujo del agua, pero esta medida no ser\u00e1 suficiente para contener el cruce masivo del enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deteng\u00e1monos un instante para analizar las tres alternativas planteadas por los patriotas y la estrategia seguida por los realistas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">ESTRATEGIA REALISTA<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La orden del Virrey del Per\u00fa es terminante. El objetivo del general Osorio es aplastar todo intento de emancipaci\u00f3n y restablecer la autoridad real en el Reino de Chile, lo cual implica el total aniquilamiento de las fuerzas patriotas, o su rendici\u00f3n incondicional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para obtener este resultado cuenta con un ej\u00e9rcito bien armado, equipado, entrenado y compuesto por un n\u00facleo de veteranos fogueados en las guerras peninsulares. Las tropas criollas son tambi\u00e9n veteranas de las campa\u00f1as de la Patria Vieja, engrosadas por voluntarios durante su avance hacia el norte; situaci\u00f3n que le proporciona una fuerza de casi 5,000 soldados. Esto les significa una superioridad num\u00e9rica de alrededor de 1000 hombres sobre sus oponentes, con una alta moral para el combate.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contrariamente al temor de O\u2019Higgins, no est\u00e1 en los planes de Osorio sobrepasar al ej\u00e9rcito opositor sin combatir y ocupar Santiago, dejando en su retaguardia una fuerza enemiga intacta que puede, en cualquier momento, cortar sus l\u00edneas de abastecimiento y comunicaciones con el sur y con el puerto de Valpara\u00edso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por los criollos que militan en sus filas, est\u00e1 perfectamente enterado de la topograf\u00eda del teatro de operaciones y conoce los lugares m\u00e1s propicios<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">para que el enemigo defienda la capital. Lo \u00fanico que le resta ahora, es esperar el t\u00e9rmino de las disposiciones defensivas patriotas, para asestar el golpe decisivo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">ESTRATEGIA DEL EJ\u00c9RCITO PATRIOTA<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como ya hemos visto, la defensa del r\u00edo Cachapoal, acordada como una proposici\u00f3n intermedia entre las opiniones de Carrera y O\u2019Higgins, era insostenible por el hecho de que ese r\u00edo no presenta una barrera efectiva de defensa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con respecto a la idea inicial de O\u2019Higgins de fortificar la ciudad de Rancagua, cabe se\u00f1alar que dicha alternativa, en caso de ser practicable, debi\u00f3 iniciarse con meses de anticipaci\u00f3n y no haber fortalecido solamente unas cuatro o cinco manzanas con trincheras de adobe, si no que toda la ciudad como una plaza fuerte, lo que habr\u00eda tenido que incluir la evacuaci\u00f3n de los cientos de mujeres, ni\u00f1os y ancianos que la habitaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debi\u00f3 tener en cuanta adem\u00e1s, el tipo de construcci\u00f3n de adobe y quincha de la ciudad, que pod\u00eda ser f\u00e1cilmente incendiada. Tampoco tomaba en cuenta el hecho important\u00edsimo de que la \u00fanica fuente de agua de la villa, consist\u00eda en una acequia cuyo suministro pod\u00eda ser f\u00e1cilmente cortado desde el exterior, dejando a las fuerzas patriotas en una posici\u00f3n desesperada. Desgraciadamente, estos dos factores fueron empleados por los realistas durante la batalla, haciendo insostenible la defensa de la plaza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ultimo; nada imped\u00eda al general Osorio rodear y sitiar Rancagua y enviar luego un destacamento de 200 hombres para ocupar Santiago, sin hallar oposici\u00f3n alguna, ya que todas las fuerzas patriotas quedaban inmovilizadas dentro de la ciudad. Lo anterior indica que la defensa de Rancagua como estrategia para batir a Osorio, era impracticable y solo conducir\u00eda a un seguro desastre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una tercera alternativa que se discuti\u00f3 en el Estado Mayor patriota, fue la defensa del r\u00edo Maipo, ubicado a unos 30 kil\u00f3metros al sur de la Santiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">pero, aunque m\u00e1s caudaloso que el Cachapoal, el Maipo tambi\u00e9n es vadeable en varios sitios, por lo cual esta idea se desech\u00f3 ya que el cruce de Osorio a la ribera norte, habr\u00eda significado enfrentar a los realistas en una batalla campal, para lo cual el ej\u00e9rcito patriota estaba en franca desventaja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegamos ahora a la \u00faltima alternativa planteada, que es la defensa de la Angostura de Paine, propuesta por Carrera desde el primer momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paine si presenta al enemigo una barrera natural, la cual, bien fortificada, podr\u00eda detener el avance de Osorio y obligarlo a enfrentar posiciones que disminu\u00edan su ventaja inicial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es efectivo que esta posici\u00f3n pod\u00eda ser rodeada por dos pasos: el de Chada y el de Alhu\u00e8. Sin embargo, este \u00faltimo habr\u00eda significado un gran rodeo por terreno escabroso en el cual, incluso la caballer\u00eda, habr\u00eda sufrido un gran desgaste y retrasos, si los realistas hubiesen querido combinar un ataque a la retaguardia patriota, mientras el grueso del ej\u00e9rcito de Osorio enfrentaba sus posiciones desde el sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto al paso de Chada, este era m\u00e1s practicable que el anterior, incluso para la artiller\u00eda de monta\u00f1a. Sin embargo, el progreso de esta divisi\u00f3n podr\u00eda haber sido contrarrestado y, en el peor de los casos, retrasado por una relativamente peque\u00f1a fuerza patriota, destacada del grueso de las que defend\u00eda Angostura; la cual, bien posicionada en las alturas, pudo haberlo logrado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De una defensa est\u00e1tica, los patriotas habr\u00edan tenido la oportunidad de practicar una t\u00e1ctica defensiva m\u00f3vil que les hubiese proporcionado la flexibilidad necesaria para batir al enemigo por separado y en proporciones manejables para las capacidades de su ej\u00e9rcito, mientras el grueso de las tropas conten\u00eda y desgastaba a los realistas en la l\u00ednea principal de defensa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior no significa que la victoria estaba asegurada, pero habr\u00edan tenido una mejor posibilidad de lograrla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para conciliar ambos puntos de vistas, se trans\u00f3 finalmente en un plan ambiguo de tres fases: La fase inicial consist\u00eda en la defensa de la rivera norte del r\u00edo Cachapoal, utilizando la primera y la segunda divisi\u00f3n del ej\u00e9rcito. En caso de que esta defensa fuese rebasada, las dos divisiones se apoyar\u00edan en la ciudad de Rancagua para luego iniciar la tercera fase, que consist\u00eda en una retirada ordenada, conteniendo al enemigo, hasta tomar posiciones definitivas en la angostura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe preguntarse como; con tropas inferiores en n\u00famero, en calidad de armamento y entrenamiento, y en campo abierto; podr\u00eda haberse completado exitosamente una retirada ordenada hasta las posiciones definitivas en Paine.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior nos hace preguntarnos que pas\u00f3 en la mente del general Carrera quien, con su experiencia militar y teniendo una visi\u00f3n acertada de la situaci\u00f3n; mas aun, siendo comandante en jefe del ej\u00e9rcito, no supo imponer su voluntad y prerrogativas de mando, ordenando concentrar sus fuerzas en las posiciones por \u00e9l elegidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es indudable que en esa oportunidad, su capacidad para tomar decisiones se vio afectada por las situaciones recientemente pasadas, cuyo peso le hizo transigir para no alterar la armon\u00eda lograda con tanto esfuerzo, con la esperanza de conservar la unidad del ej\u00e9rcito patriota. Un dif\u00edcil dilema cuya apresurada soluci\u00f3n, pronto les traer\u00eda graves consecuencias. Este dilema se ve reflejado en una carta de don Jos\u00e9 Miguel Carrera al Presb\u00edtero y miembro de la Junta de Gobierno, don Juli\u00e1n Uribe, fechada el 8 de septiembre de 1814; en la cual le dice textualmente:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSe\u00f1or Presb\u00edtero<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juli\u00e1n Uribe<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comunique a O\u2019Higgins que Osorio debe ser atacado en angostura \u201cPaine\u201d, \u00e9l desea sea en Cachapoal y atrincherarse en Rancagua, lo considero muy desatinado. Espero\u2026\u2026., deseo Ud, hable y le haga revocar su idea.\u201d<\/p>\n<cite>Affmo. SS. Jos\u00e9 Miguel Carrera<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 18 de Septiembre de 1814, el general O\u2019Higgins, despu\u00e9s de recibir fusiles y ca\u00f1ones reparados en las maestranzas, junto con las municiones respectivas, levanta el campamento del r\u00edo Maipo y avanza hasta Rancagua, iniciando apresuradamente las fortificaciones de la plaza. Al mismo tiempo, Lu\u00eds Carrera con los obreros reclutados de la construcci\u00f3n del canal de Ochagav\u00eca, inicia los trabajos para construir las trincheras y parapetos que defender\u00edan Paine.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El d\u00eda 21 de mismo mes, Juan Jos\u00e9 Carrera inicia su marcha al Cachapoal al frente de 700 granaderos, a los cuales se unir\u00edan los 1235 jinetes del coronel Portus para completar la Segunda Divisi\u00f3n bajo su mando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">LAS FUERZAS PARTICIPANTES<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cifras correspondientes al orden de batalla de ambos bandos, sufren variaciones importantes entre un historiador y otro. Por este motivo, tomaremos como base las presentadas en el \u201cAtlas Hist\u00f3rico Militar de Chile\u201d, publicado recientemente por nuestro ej\u00e9rcito:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Orden de Batalla Realista<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Comandante en Jefe; general Mariano Osorio<\/li>\n\n\n\n<li>Primera Divisi\u00f3n; Coronel Elorreaga 1,484 hombres y 4 ca\u00f1ones<\/li>\n\n\n\n<li>Segunda Divisi\u00f3n; Coronel Ballesteros, 1,432 hombres y 4 ca\u00f1ones<\/li>\n\n\n\n<li>Tercera Divisi\u00f3n; Coronel Montoya, 1,082 hombres y 3 ca\u00f1ones<\/li>\n\n\n\n<li>Cuarta Divisi\u00f3n; Coronel Maroto, 936 hombres y 3 ca\u00f1ones<\/li>\n\n\n\n<li>Artiller\u00eda volante, compuesta por una bater\u00eda de 4 ca\u00f1ones<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, el ej\u00e9rcito realista ascend\u00eda en total, a una fuerza de 4,934 hombres, con 18 ca\u00f1ones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Orden de Batalla Patriota<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Comandante en Jefe; general Jos\u00e9 Miguel Carrera<\/li>\n\n\n\n<li>Primera Divisi\u00f3n; General B. O\u2019Higgins, 1,155 hombres<\/li>\n\n\n\n<li>Segunda Divisi\u00f3n; Brigadier J. J. Carrera, 1,983 hombres<\/li>\n\n\n\n<li>Tercera Divisi\u00f3n; Coronel L. Carrera 944 hombres<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El total del ej\u00e9rcito patriota ascend\u00eda, por lo tanto, a 4,082 hombres y 16 ca\u00f1ones, de los cuales, solo 9 lograron ingresar a la plaza de la villa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debe notarse aqu\u00ed que, como ya se ha dicho, dentro del organigrama de la Segunda Divisi\u00f3n, se encontraba una fuerza de 1,235 jinetes de las Milicias de Aconcagua, comandadas por el coronel Jos\u00e9 Mar\u00eda Portus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al comenzar el combate, debieron enfrentarse con tropas realistas que abrieron un nutrido fuego en su contra, raz\u00f3n por la cual se retiraron hacia posiciones amigas. Estas, al confundirlas con fuerzas realistas, tambi\u00e9n abrieron un nutrido fuego en su contra. El hecho de encontrarse entre dos fuegos, sumado a la gran cantidad de bajas sufridas al defender la retirada patriota, caus\u00f3 el desbande y fuga de esta unidad que termin\u00f3 as\u00ed su participaci\u00f3n en la batalla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como consecuencia de lo anterior, la Segunda Divisi\u00f3n logr\u00f3 retirarse a la plaza de Rancagua, reducida a poco m\u00e1s de 700 soldados, los que sumados a los de la Primera Divisi\u00f3n, conformaron una fuerza no mayor a 1,900 hombres para defender la plaza; contra los casi 5,000 que la asediaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con respecto a la Tercera Divisi\u00f3n, compuesta por 184 Infantes de la Patria y alrededor de 750 jinetes, \u00e9sta se mantuvo como reserva del ej\u00e9rcito a<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">unos pocos kil\u00f3metros al norte de la villa sitiada, en el lugar denominado Graneros del Conde.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">SE INICIA LA BATALLA<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al amanecer del primer d\u00eda de octubre de 1814, la vanguardia de Osorio, compuesta por 200 jinetes, atraviesa el r\u00edo Cachapoal por el vado de Cort\u00e9s, al oeste de la ciudad, mientras amaga con piquetes de infanter\u00eda y algunas piezas de artiller\u00eda el vado principal de Baeza, que es parte del camino real que entra en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con esto se distrae la atenci\u00f3n de la Primera Divisi\u00f3n patriota, que se prepara para un ataque desde esa direcci\u00f3n. Sin embargo, lo que realmente planea el h\u00e1bil Osorio, es lo que hoy llamar\u00edamos un \u201cgancho envolvente de izquierda\u201d para desestabilizar el frente opositor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda divisi\u00f3n, ante la presi\u00f3n de fuerzas superiores, debe replegarse al norte para no verse envuelta por los realistas. En forma paralela a \u00e9sta, avanzan m\u00e1s al poniente las fuerzas de caballer\u00eda de los coroneles Lanta\u00f1o, Elorreaga y Quintanilla quienes, m\u00e1s veloces, logran bloquear el avance patriota en direcci\u00f3n a Paine y los obliga a refugiarse en Rancagua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, O\u2019Higgins con la mitad de su divisi\u00f3n, avanza por la rivera norte del r\u00edo para apoyar la retirada de las tropas de Juan Jos\u00e9 Carrera, dejando para defender el vado principal al resto de su divisi\u00f3n, la que junto con la artiller\u00eda, queda al mando del capit\u00e1n Ram\u00f3n Freire. El general es tambi\u00e9n rechazado y debe refugiarse en la ciudad, no sin antes ordenar a Freire que retire sus fuerzas a aquel sitio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El c\u00edrculo de hierro queda sellado con las fuerzas del coronel Montoya, quien atraviesa el r\u00edo al este de la villa y ocupa la salida del camino a Machali. Con los patriotas totalmente rodeados, los realistas inician el avance conc\u00e9ntrico, hasta ponerse a tiro de fusil de los defensores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la plaza de Rancagua, el brigadier Juan Jos\u00e9 Carrera, a pesar de ser el oficial mas antiguo en servicio, y en un gesto que lo enaltece, cede el mando de las fuerzas sitiadas al general O\u2019Higgins, por haber sido \u00e9ste, hasta poco tiempo antes, comandante en jefe del ej\u00e9rcito patriota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La plaza de la villa est\u00e1 dise\u00f1ada como una cruz; o sea, solo cuatro calles desembocan en ella. En cada una de estas calles y a una distancia de m\u00e1s o menos 150 metros del centro de la plaza, hab\u00edan sido preparadas las<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">barricadas construidas de adobe, usando tambi\u00e9n todos los materiales a mano, incluyendo carretas, muebles y elementos similares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cada una de las trincheras, se dispuso una guarnici\u00f3n de defensores con su respectiva artiller\u00eda, distribuidas como sigue:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La barricada norte qued\u00f3 a cargo del capit\u00e1n Santiago S\u00e1nchez, con 100 hombres y 2 ca\u00f1ones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a ellos se formaron los regimientos realistas de Chill\u00e1n y Valdivia, con 1100 soldados y 4 ca\u00f1ones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La barricada sur qued\u00f3 a cargo del capit\u00e1n Manuel Astorga, con 200 soldados y 3 ca\u00f1ones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a esta fuerza, se desplegaron los 950 hombres y 6 ca\u00f1ones del regimiento Talavera (coronel Maroto), del Real de Lima (coronel Velasco) y de los H\u00fasares de la Concordia (coronel Bara\u00f1ao).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Barricada oriente, con 100 hombres y 2 ca\u00f1ones, qued\u00f3 al mando del capit\u00e1n Hilario Vial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Enfrentando esta posici\u00f3n, se formaron los batallones de Chilo\u00e8, con 1050 soldados y 4 ca\u00f1ones<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La barricada poniente, al mando de los capitanes Francisco Javier Molina y Eugenio Cabrera, fue dotada con 150 soldados y 2 ca\u00f1ones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Avanzando hacia ellos, aparecieron los batallones de Concepci\u00f3n y de Castro, con un total de 1050 hombres y 4 ca\u00f1ones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El capit\u00e1n Ram\u00f3n Freire tuvo la misi\u00f3n de escoger a los 100 mejores tiradores, los que distribuy\u00f3 en puestos estrat\u00e9gicos, como tejados y ventanas, para proteger a las dotaciones de las cuatro barricadas. La reserva qued\u00f3 constituida por las tropas de caballer\u00eda, al mando del capit\u00e1n Rafael Anguita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El general O\u2019Higgins orden\u00f3 subir los estandartes a la torre de la iglesia de la Merced, donde fueron desplegados con crespones negros, indicando que no habr\u00eda rendici\u00f3n y que se luchar\u00eda hasta las \u00faltimas consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alrededor de las 10 de la ma\u00f1ana de ese primero de Octubre, los ca\u00f1ones realistas rompieron el fuego contra la barricada sur y luego avanzaron las tropas del regimiento de Talavera. En ese instante, el coronel Velasco, dirigi\u00e9ndose a Maroto, le dice:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMi coronel, \u00bfcomo ataca V.M. en columna cuando estamos sobre las trincheras? Con tremenda arrogancia, el coronel Maroto le responde: \u201cA un jefe espa\u00f1ol no se le hacen advertencias. Los bigotes que llevo me han salido en la guerra contra Napole\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De muy poco le servir\u00eda esa arrogancia a Maroto, cuando tres a\u00f1os despu\u00e9s, ser\u00eda totalmente derrotado en la batalla de Chacabuco y debiera rendir su espada al mismo general Bernardo O\u2019Higgins, que hoy era su oponente en Rancagua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El regimiento de Talavera avanz\u00f3 valiente y decididamente hacia la trinchera sur, a pecho descubierto. El capit\u00e1n Astorga lo dej\u00f3 avanzar hasta menos de 50 metros de las defensas y orden\u00f3 descargar los 3 ca\u00f1ones con metralla sobre el enemigo y luego fue la fusilar\u00eda quien recibi\u00f3 la orden de \u201cfuego a discreci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El espect\u00e1culo que se present\u00f3 despu\u00e9s de disiparse el humo de las descargas, fue dantesco. Los muertos y heridos yac\u00edan en montones y los sobrevivientes de los Talavera, debieron refugiarse en las calles laterales para reagruparse. Luego, desde las esquinas y los umbrales de las puertas, continuaron un nutrido fuego contra la trinchera sur, hecho que aprovech\u00f3 Maroto para ordenar una segunda carga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta vez, los realistas lograron llegar y clavar sus bayonetas en los adobes para usarlas como pelda\u00f1os y escalar las defensas pero, despu\u00e9s de una lucha cuerpo a cuerpo, fueron nuevamente rechazados e iniciaron una riesgosa retirada, perseguidos por las descargas de la artiller\u00eda patriota, que les causaron nuevas bajas. Esta vez, sin embargo, al escurrirse nuevamente por las calles laterales, dejaron campo libre a los seis ca\u00f1ones de los veteranos de Burgos, quienes empezaron a bombardear la barricada, fuego que fue respondido por los ca\u00f1ones patriotas, produci\u00e9ndose numerosas bajas en ambos lados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Simult\u00e1neamente en la trinchera norte, el capit\u00e1n S\u00e1nchez utilizaba la misma t\u00e1ctica para rechazar a los regimientos Valdivia Y Chill\u00e1n, comandados por los coroneles Lanta\u00f1o y Carvallo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la barricada oriente, el capit\u00e1n Hilario Vial, con sus 100 hombres y 2 ca\u00f1ones, rechazaba tres ataques consecutivos de los batallones de Chilo\u00e8 y de una compa\u00f1\u00eda de Talaveras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una situaci\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica se produjo en la barricada poniente, donde los capitanes Molina y Cabrera debieron pedir urgentes refuerzos ante el peligro de perder sus 2 ca\u00f1ones y por las fuertes bajas sufridas frente a los batallones de Concepci\u00f3n y de Castro, comandados por el coronel Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Ballesteros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al caer la tarde, el general Osorio, en su cuartel general ubicado a cuatro cuadras al sur de la plaza, recibi\u00f3 incr\u00e9dulo los partes de sus oficiales. Lo que el pens\u00f3 ser\u00eda una f\u00e1cil y r\u00e1pida victoria, se convert\u00eda en una pesadilla. Ninguna de las trincheras ced\u00eda y las bajas realistas aumentaban a cada instante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Impaciente e iracundo, quit\u00f3 el mando del ataque al coronel peninsular Rafael Maroto y orden\u00f3 al coronel Bara\u00f1ao, criollo de nacimiento, lanzar la caballer\u00eda contra las trincheras, derribarlas con el pecho de sus monturas e ingresar a la plaza, venciendo a sablazos toda resistencia. El oficial se puso al frente de sus H\u00fasares de la Concordia y, al pasar junto a Maroto, grit\u00f3 a sus soldados: \u201c\u00a1Vean como se pelea en Am\u00e9rica!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El choque fue impresionante. Los adobes, debilitados por la artiller\u00eda, se estremecieron y resquebrajaron, pero no cedieron. Los defensores contestaron a la carga con una lluvia de plomo, hiriendo al valiente Bara\u00f1ao, quien fue retirado por sus soldados. A pesar de estar herido, orden\u00f3 a sus hombres desmontar y atacar, con el apoyo de otras unidades, guareci\u00e9ndose en los vanos de las puertas y en las ventanas de las casas, lo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">que permiti\u00f3 al capit\u00e1n San Bruno, de los Talavera, levantar y artillar una barricada en medio de la calle, frente a los sitiados. Esta t\u00e1ctica se repiti\u00f3 en a cada una de las otras tres barricadas, sellando todas las v\u00edas de escape a los asediados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de estos intentos, se produjo una tregua que, aunque no pactada, sirvi\u00f3 a ambos bandos por igual. Los muertos fueron retirados sin oposici\u00f3n y los heridos llevados a los improvisados hospitales de sangre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eran pasadas las 7 de la tarde cuando Osorio, indignado por la f\u00e9rrea defensa, orden\u00f3 incendiar las casas que rodeaban la plaza y cortar el \u00fanico suministro de agua que ten\u00edan los sitiados. En una hora, la plaza qued\u00f3 rodeada por un cintur\u00f3n de fuego y el humo cubri\u00f3 el recinto defensivo ahogando a los sitiados. Los civiles, refugiados en la iglesia, corrieron despavoridos buscando un asilo inexistente y provocando una gran confusi\u00f3n en el exterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es en ese instante cuando el general realista ordena atacar por quinta vez los cuatro parapetos y la lucha se inicia aun mas cruenta que antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las bajas siguen aumentando en ambos lados y los patriotas se ven obligados a recurrir a su reserva, constituida por la caballer\u00eda de Anguita, la que iba ocupando los lugares dejados por los ca\u00eddos en las trincheras. Sin el agua, vital elemento en combate, los fusiles y ca\u00f1ones caldeados iban<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">quedando silenciosos y los soldados se turnaban para orinar sobre ellos, intentando enfriarlos para proseguir la lucha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noche cay\u00f3 sobre una ciudad iluminada por los incendios, aunque el humo, como tupida neblina, dificultaba la visibilidad a corta distancia. El general realista, temiendo una salida patriota, o que sus propios soldados se disparasen entre si, ordena cesar el ataque. Aquellos hombres, agotados por una lucha tit\u00e1nica que hab\u00eda durado ya m\u00e1s de 15 horas de movimientos e incesante combate, dieron un suspiro de alivio y se desplomaron a descansar en sus puestos, pero sin soltar el fusil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el momento que elige el general O\u2019Higgins para enviar un mensaje al general Carrera. Pide un voluntario para atravesar las l\u00edneas realistas y llevarlo al Comandante en Jefe. Se presenta un joven Drag\u00f3n quien, arrastr\u00e1ndose en el fondo de la acequia, logra cumplir su misi\u00f3n y regresar con la respuesta de Carrera. El nombre de ese h\u00e9roe se ha perdido en el tiempo, aunque Liborio Brieba lo identifica como el alf\u00e9rez Del Real.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">CARRERA Y LA TERCERA DIVISION<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, el general Carrera y la tercera divisi\u00f3n avanzaban entre Mostazal y Graneros cuando, a las 11 de la ma\u00f1ana, reciben la noticia de lo que suced\u00eda en el Cachapoal y que tanto O\u2019Higgins como su hermano Juan Jos\u00e9, hab\u00edan tenido que refugiarse en Rancagua. Al mismo tiempo, don Jos\u00e9 Miguel es informado que la caballer\u00eda realista se encuentra avanzando por el camino de Machali, hacia la cuesta de Chada y ordena inmediatamente que una partida de reconocimiento salga a verificar el informe. Esta, al regresar, le anuncia que eso es efectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carrera ordena a la tercera divisi\u00f3n replegar su infanter\u00eda, artiller\u00eda y tren de bagajes hacia Angostura. A la altura del cerro Pan de Az\u00facar, Lu\u00eds Carrera se entera que la supuesta fuerza realista, no es m\u00e1s que los restos del derrotado regimiento patriota de Milicias de Aconcagua, diezmado en los inicios de la batalla. Todo lo que queda junto al coronel Portus, despu\u00e9s de la desbandada del regimiento, son 30 soldados que son asimilados a la divisi\u00f3n, la que vuelve a avanzar hacia Rancagua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al enterarse el general Carrera de lo ocurrido, ordena el avance de las fuerzas de retaguardia, que se encontraban en Angostura y que estaban compuestas por 116 infantes, 170 artilleros y 150 lanceros; los que al anochecer de ese d\u00eda, se re\u00fanen con la tercera divisi\u00f3n en la Chacra de Lo Cuadra, a tres kil\u00f3metros de Rancagua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es ah\u00ed donde esa noche, el general recibe al mensajero y se entera de los pormenores del combate. El mensaje dec\u00eda lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSi vienen municiones y carga la tercera divisi\u00f3n, todo est\u00e1 hecho\u201d. Estaba firmado por O\u2019Higgins y Juan Jos\u00e9 Carrera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El general garrapate\u00f3 en un papel la siguiente respuesta: \u201cMuniciones no pueden ir sino en la punta de las bayonetas. Ma\u00f1ana al amanecer har\u00e1 sacrificios esta divisi\u00f3n. Chile, para salvarse, necesita un momento de resoluci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego premi\u00f3 al mensajero con 20 onzas y le dio el siguiente recado verbal para los jefes sitiados: \u201cDiga a O\u2019Higgins y a Juan Jos\u00e9 que no queda otro arbitrio para salvarse y salvar al Estado, que hacer una salida a viva fuerza para reunirse con la tercera divisi\u00f3n, que los sostendr\u00e1 a toda costa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alrededor de las 2 de la madrugada de ese 2 de octubre de 1814, el mensajero logra reingresar a la plaza y entrega la respuesta a O&#8217;Higgins. Hasta este momento, se ignora si la parte verbal del mensaje fue realmente entregada al general, ya que la salida de las tropas sitiadas al encuentro de la tercera divisi\u00f3n era la \u00fanica forma l\u00f3gica de actuar en esas circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera divisi\u00f3n era la m\u00e1s d\u00e9bil de las tres divisiones patriotas. Estaba con puesta por 386 infantes y alrededor de 600 hombres de artiller\u00eda y de caballer\u00eda. De estos \u00faltimos, la mayor\u00eda estaba armada con solo lanzas y sables. Era imposible pensar que dicha fuerza pudiera romper el cerco por si misma, ante la abrumadora superioridad enemiga y, aun si hubiese logrado reunirse con sus compa\u00f1eros sitiados, habr\u00edan quedado ellos mismos encerrados entre las ruinas humeantes, sin agua y con nulas posibilidades de sobrevivencia como fuerza combatiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal como lo hicieron mas tarde, las fuerzas sitiadas habr\u00edan podido efectuar la salida, romper el cerco, reunirse con las fuerzas de Carrera mientras \u00e9stas atra\u00edan a parte de las fuerzas realistas y, con suerte, los restos de las tres divisiones patriotas habr\u00edan podido retirarse hacia Paine.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las 5:45 de la madrugada del d\u00eda 2, el general Carrera escribe al gobierno un parte anunciando que \u201cavanza hacia Rancagua para tratar de contactarse con las dos divisiones que el enemigo tiene encerradas en esa villa\u201d. Al mismo tiempo, invoca a la Providencia para que proteja al Ej\u00e9rcito Restaurador que, sin su apoyo, \u201choy perece\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue alrededor de las 10 de la ma\u00f1ana cuando el vig\u00eda apostado en la torre de la iglesia de la Merced, anunci\u00f3 la llegada de Lu\u00eds Carrera a la Alameda de la ciudad, distante unas 6 cuadras de la plaza sitiada, gritando: \u00a1Viva la Patria! \u00a1Llega la tercera divisi\u00f3n! El grito se alz\u00f3 como una ola gigante, sobrepasando los parapetos hasta llegar a los o\u00eddos del general Osorio, justo en los momentos en que se iniciaba un nuevo ataque sobre las tropas patriotas; las que, con renovados br\u00edos, saltaron los parapetos y tomaron la ofensiva, rechazando con sus bayonetas a los realistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El general O\u2019Higgins miraba la acci\u00f3n desde la torre de la iglesia y vio alejarse hacia el vado un grupo de oficiales realistas, entre los cuales se destacaba uno ellos, cubierto con un poncho blanco. Alguien observ\u00f3 que ese era el general Osorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era el momento propicio para concentrar las fuerzas y romper el cerco, saliendo por el parapeto norte a reunirse con Carrera. En Rancagua, descontando las bajas sufridas hasta ese momento, quedaban todav\u00eda unos 1300 soldados en condiciones de abrirse paso combatiendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 no se actu\u00f3 en el momento? \u00bfQu\u00e9 fue lo que paraliz\u00f3 a O\u2019Higgins y a Juan Jos\u00e9 Carrera? Esto nunca ha sido explicado racionalmente, aunque ambos sobrevivieron a la batalla para entregar su versi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta indecisi\u00f3n fue aprovechada por Osorio, que ve\u00eda disiparse una victoria que ya le estaba costando muy cara, por haber cre\u00eddo en una f\u00e1cil derrota de los \u201cinsurgentes\u201d, como llamaba despectivamente a los patriotas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuper\u00e1ndose de la sorpresa, orden\u00f3 al coronel Quintanilla impedir el progreso del enemigo, que ya entraba desde la Alameda por el callej\u00f3n norte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este jefe emplaz\u00f3 un ca\u00f1\u00f3n en el angosto callej\u00f3n y dispuso que su caballer\u00eda rodeara al enemigo, atac\u00e1ndolo en su flanco izquierdo y en su retaguardia. Luego pidi\u00f3 urgentemente refuerzos al cuartel general.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esta circunstancia, Lu\u00eds Carrera con sus 250 infantes, la Guardia Nacional y los H\u00fasares, en total unos 700 hombres; debi\u00f3 retroceder hasta la Alameda, para organizar un per\u00edmetro defensivo y esperar la salida de los sitiados, que se encontraban a solo 6 cuadras de distancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La caballer\u00eda, al mando de Benavente, contraatac\u00f3 con sus 500 soldados a las fuerzas de Quintanilla. A este encuentro se uni\u00f3 don Jos\u00e9 Miguel en<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">persona, encabezando a la Gran Guardia, mientras Lu\u00eds, con sus infantes y ca\u00f1ones, desmontaba con su fuego a uno de la artiller\u00eda enemiga, haciendo retroceder a los realistas de vuelta a los callejones. Sin embargo, los refuerzos enviados por Osorio, continuaban llegando hasta remontar unos 1600 efectivos, seg\u00fan relata el coronel peninsular Rodr\u00edguez Ballesteros; y la situaci\u00f3n de la divisi\u00f3n patriota comenz\u00f3 a deteriorarse, sin tener aun indicios de un intento de salida de los sitiados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El combate en la Alameda, ya se hab\u00eda extendido por m\u00e1s de tres horas. Las municiones comenzaban a escasear y la presi\u00f3n realista se acentuaba. De pronto, el estruendo del ca\u00f1\u00f3n y de la fusilar\u00eda se silencian en la plaza sitiada y poco tiempo despu\u00e9s, se escucha el redoblar de campanas en iglesia de la Merced y en la parroquia cercana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Benavente describe este momento en que se crey\u00f3 que los sitiados hab\u00edan ca\u00eddo, con las siguientes palabras: \u201cA la una de la tarde se observ\u00f3 un profundo silencio seguido de un repique de campanas, lo que nos hizo creer que la plaza hab\u00eda sucumbido\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre este momento, el mismo general Carrera escribe: \u201cMientras mas nos empe\u00f1\u00e1bamos los de la Tercera Divisi\u00f3n, menos fuego se hac\u00eda de la plaza, llegando al extremo de callar enteramente. Me persuad\u00ed y todos creyeron que la plaza estaba capitulando o iba a capitular. La retirada se<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">efectu\u00f3 con orden y muy despacio; en el cerro Pan de Az\u00facar hicimos alto y los centinelas de las alturas avisaron que volv\u00eda a hacer fuego la plaza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alrededor de las dos de esa tarde, el vig\u00eda apostado en la torre de la iglesia anunci\u00f3 el retiro de la Tercera Divisi\u00f3n, gritando: \u201c\u00a1Se alejan mi general\u2026se alejan!\u201d O\u2019Higgins corri\u00f3 a ver con sus propios ojos lo trasmitido por el vig\u00eda y, al comprobarlo, tanto \u00e9l como Juan Jos\u00e9 Carrera y otros oficiales reunidos, no daban cr\u00e9dito a lo que ya era evidente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese momento, Osorio env\u00eda dos emisarios a negociar los t\u00e9rminos de la rendici\u00f3n patriota, los que son repelidos a balazos. El general, sorprendido e iracundo por la negativa, ordena un asalto total para aplastar, a sangre y fuego, la terca resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio del ataque, tizones y chispas del techo en llamas, caen sobre el polvor\u00edn situado a un costado de la plaza, el que estalla matando a atacantes y defensores. El asalto es nuevamente rechazado, pero a costa de grandes sacrificios en vida y municiones. Ya solo restan 750 patriotas en condiciones de combatir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O\u2019Higgins relatar\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s la desesperada situaci\u00f3n de esos momentos, en las siguientes l\u00edneas: \u201cNo nos quedaba mas que un caj\u00f3n de municiones de fusil. Todos los oficiales de artiller\u00eda se hallaban muertos o heridos; no alcanzaba a contar con 20 artilleros. Algunos soldados de infanter\u00eda serv\u00edan los ca\u00f1ones. Ya los soldados desmayaban con la fuga vergonzosa de la Tercera Divisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ep\u00edteto empleado por el general aparece injusto ante el an\u00e1lisis que se ha efectuado sobre la situaci\u00f3n de la Tercera Divisi\u00f3n en esa ma\u00f1ana, pero sin lugar a dudas, el hecho contribuy\u00f3 al rompimiento total en las fr\u00e1giles relaciones de ambos pr\u00f3ceres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resistencia en la trinchera poniente ya hab\u00eda cesado y sus defensores se retiraban hacia el parapeto norte. En la barricada sur, tres artilleros y ochenta soldados apenas conten\u00edan la embestida realista, hasta que debieron abandonarla y retirarse hacia el mismo lugar. Solo resist\u00edan aun los parapetos norte y oriente. En este lugar, con los realistas ya ingresando al recinto, se concentraron menos de 600 hombres, todo lo que quedaba de las dos divisiones patriotas, despu\u00e9s de 35 horas de heroica e incesante lucha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasadas las 4 de la tarde, O\u2019Higgins dio la orden de montar y junto con los capitanes Molina y Freire, se puso a la vanguardia rodeado por un piquete de lanceros. Tras el ven\u00edan Juan Jos\u00e9 Carrera, el capit\u00e1n S\u00e1nchez, otros oficiales y 500 Dragones. La retaguardia era cubierta por el capit\u00e1n Astorga con otro piquete de soldados. Aquellos que no lograron encontrar cabalgaduras, montaron en ancas de sus compa\u00f1eros. Las recuas de mulas, que hab\u00edan sido reunidas para tal efecto, fueron azuzadas y corrieron enloquecidas derribando los parapetos y ocupando todo el ancho del callej\u00f3n, arrasaron con todo lo que se les puso por delante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los jinetes se abrieron paso hacia el noreste, salvando los obst\u00e1culos y venciendo, sable en mano, la poca resistencia opuesta por el enemigo, el que fue totalmente sorprendido por la heroica carga de caballer\u00eda. Durante la persecuci\u00f3n, que afortunadamente dur\u00f3 poco tiempo, los patriotas sufrieron nuevas bajas, cont\u00e1ndose entre ellas a dos distinguidos oficiales, los hermanos Astorga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuevamente cabe preguntarnos como pudo lograrse el rompimiento del cerco, en condiciones tan desfavorables como las de esa tarde; y ni siquiera se intent\u00f3 hacerlo con las \u00f3ptimas condiciones que se presentaron esa ma\u00f1ana, cuando intervino la Tercera Divisi\u00f3n. \u00bfPens\u00f3 el general O\u2019Higgins<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">que su plan de encerrar a todo el ej\u00e9rcito entre las ruinas humeantes de Rancagua, era el correcto? No nos parece posible esta alternativa, conociendo la clara inteligencia de este Jefe. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 entonces? Suponiendo que el mensajero no entreg\u00f3 el mensaje verbal de Carrera, o que este nunca existi\u00f3, como algunos argumentan; \u00bfC\u00f3mo interpretar que ni Juan Jos\u00e9 Carrera, ni ninguno de los jefes que rodeaban a O\u2019Higgins en esos momentos, hubiesen levantado la voz para insinuarle que ese era el momento propicio para romper el cerco y reunirse con la Tercera Divisi\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas son preguntas sin respuesta hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Patria Vieja y los anhelos de emancipaci\u00f3n quedaban enterrados entre las cenizas de Rancagua. Esa ciudad m\u00e1rtir aun sufrir\u00eda horas de angustia y terror al quedar abandonada a merced del vencedor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La soldadesca realista embravecida y furiosa, saciar\u00eda su ansia de venganza en forma sanguinaria, rematando decenas de heridos, fusilando a algunos prisioneros; asesinando a los ancianos y violando a las mujeres refugiadas en la iglesia. Estos actos de vesania no se detendr\u00edan hasta la llegada del general Osorio, quien puso un inmediato fin a ese horror.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las bajas de ambos bandos, muestras cifras muy dispares. Rodr\u00edguez Ballesteros las calcula en 1300 muertos en ambos bandos. Por su parte, el general Osorio, en su parte al Virrey, las minimiza en forma inveros\u00edmil, a 1 oficial y 111 soldados realistas; contra 31 oficiales, 400 soldados y 990 prisioneros patriotas. O\u2019Higgins calcul\u00f3 las cifras de su comando en 700 hombres, a los que habr\u00eda que agregar las bajas de la Tercera Divisi\u00f3n y de las Milicias de Aconcagua. Sin embargo, es imposible determinar cuantas de estas se produjeron por deserci\u00f3n de la tropa del coronel Portus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un comienzo hemos hablado del car\u00e1cter intenso y tozudo de nuestro pueblo, que nos ha conducido en muchas oportunidades al pin\u00e1culo de la gloria, pero tambi\u00e9n al desastre como sucedi\u00f3 esa vez en Rancagua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No queremos admitir que ambos pr\u00f3ceres cometieron errores que desencadenaron el desastre. La falta de una buena comunicaci\u00f3n, la indecisi\u00f3n en momentos cruciales, la falta de claridad y la ambig\u00fcedad en la planificaci\u00f3n y en las \u00f3rdenes impartidas; y tambi\u00e9n &#8211; \u00bfPor qu\u00e9 no decirlo? \u2013 la testaruda rivalidad arrastrada del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pueblo chileno, que se une f\u00e9rreamente ante un conflicto exterior, no ha aprendido de los errores de nuestros pr\u00f3ceres, pues aun no sabemos unirnos en la paz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Emilio Alemparte<br><\/strong>Director Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas Jos\u00e9 Miguel Carrera<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Campos Harriet, Fernando: \u201cJose Miguel Carrera\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>Figueroa Barrera, Ricardo: \u201cEl Desastre de Rancagua\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>Inostroza, Jorge: \u201cLos H\u00fasares Tr\u00e1gicos\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>Reyno Guti\u00e9rrez, Manuel: \u201cJos\u00e9 Miguel Carrera\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>T\u00e9llez Y\u00e1nez, Ra\u00fal: \u201cEl General Juan Mackenna\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>Toro D\u00e1vila, Agust\u00edn: \u201cS\u00edntesis Hist\u00f3rico Militar de Chile\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>Vicu\u00f1a Mackenna, Benjam\u00edn: \u201cVida del Capit\u00e1n General don Bernardo O\u2019Higgins\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>Sociedad Chilena de Historia y Geograf\u00eda: \u201cArchivo del General Carrera\u201d,<\/li>\n\n\n\n<li>Tomo XII, Julio-Septiembre de 1814.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rancagua, ciudad situada a 60 kil\u00f3metros al sur de Santiago, fundada en 1743 por el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11555,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_price":"","_stock":"","_tribe_ticket_header":"","_tribe_default_ticket_provider":"","_tribe_ticket_capacity":"0","_ticket_start_date":"","_ticket_end_date":"","_tribe_ticket_show_description":"","_tribe_ticket_show_not_going":false,"_tribe_ticket_use_global_stock":"","_tribe_ticket_global_stock_level":"","_global_stock_mode":"","_global_stock_cap":"","_tribe_rsvp_for_event":"","_tribe_ticket_going_count":"","_tribe_ticket_not_going_count":"","_tribe_tickets_list":"[]","_tribe_ticket_has_attendee_info_fields":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[118,122],"class_list":["post-11281","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","tag-columna","tag-emilio-alemparte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11281"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11595,"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11281\/revisions\/11595"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/josemiguelcarrera.cl\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}