INSTITUTO DE INVESTIGACIONES HISTORICAS
GENERAL JOSÉ MIGUEL CARRERA Y VERDUGO

La promulgación del primer reglamento Constitucional, primer esbozo de Constitución Nacional

Hechos Relevantes

Constitución de 1812



26 de octubre de 1812, durante la Presidencia de la Junta de Gobierno del General Jose Miguel Carrera, se emite el decreto promulgando la primera Constitución de Chile, bajo el nombre de Reglamento Constitucional Provisorio, compuesto por 27 artículos que, en conjunto, dan el primer marco legal al Estado chileno. Participan en la redacción final de este documento, como asesores del gobierno, Francisco Cisternas, José Santos Rodríguez, Juan Egaña, Manuel de Salas, Camilo Henríquez y otros. Influye también en su redacción, el Cónsul Norteamericano Joint Poinsett. El artículo 2°, señalaba un abierto desafío a la monarquía hispana, pues destacaba que “El pueblo hará su constitución por medio de sus representantes”, la cual el Rey Fernando VII aceptara “en el modo mismo que la de la península” (Artículo 3°). El artículo 5 del documento es una abierta declaración de la independencia de la nación, al expresar: “Ningún decreto, providencia u orden que emane de cualquier autoridad o tribunales de fuera del territorio de Chile, tendrá efecto alguno”. Dentro de los 27 artículos, la Constitución garantiza al ciudadano: recurso de amparo o Habeas Corpus (Art. 15); libertad de casas, efectos y papeles (Art. 16); principio de debido proceso (Art. 18); libertad de imprenta (Art. 23); libertad individual e igualdad de derechos ante la ley (Art. 24); libertades personales y seguridad individual (Art. 19, 20, 21 y 22).

Este reglamento constitucional recibe una fuerte influencia de la Constitución Liberal de Cádiz (19 de marzo 1812), promulgada por las Cortes Generales españolas reunidas extraordinariamente en dicho puerto. Fue una de las más liberales de su tiempo, siendo borrada por Fernando VII cuando recupero el trono español. En la Constitución de Cádiz “La Pepa”, participaron como diputados suplentes los chilenos Joaquín Fernández de Leiva Erdoyza y Miguel Riesco De la Puente.

Su promulgación fue un abierto desafío a la Corona española, que determino por parte del Virrey del Perú Abascal, enviar una fuerza expedicionaria a Chile para someter a los criollos insurrectos.